martes, 24 de noviembre de 2009

La Palabra es plata...


De pequeño me fascinaba un librito “Sancho Panza. Compendio de Refranes y Fábulas”. El primer grabado era este que pongo aquí: “La palabra es plata...” En él se ve a un Caid disertando, entre los principales del pueblo, cómo solucionar un problema que tenían con el abastecimiento de agua. Me gusta su composición, ese juego de luces, los puntos de fuga, las formas piramidales que hacen los cuerpos, esa postura erguida del Caid en plena disertación, que le distingue entre los demás. La ilustración es de J. Serra Masana, un clásico del cómic catalán que ha realizado tanto ilustraciones para todo tipo de libros, anuncios para Codorniu como portadas para “Flechas y Pelayos”.

Este Caid, estirado y serio, me recuerda a muchos masones que he conocido, gente preclara con discurso fácil e ideas firmes. Hermanas y hermanos convencidos que la palabra es la principal herramienta del masón. Al igual que el Caid, que guía a su comunidad con liderazgo, muchos de los miembros de la Masonería creen que a través del discurso, de proyectar nuestras vivencias, experiencias y conocimientos encontraremos lo perdido, movilizaremos conciencias y hallaremos la vía directa hacia el Progreso de la Humanidad. Incluso hay logias donde la palabra prima, se deja hablar a los aprendices para que colaboren en esta búsqueda, sin percatarse que estar callado es la mejor forma de aprender el sutil operar de la Masonería. Las hay que las oportunas y acertadas opiniones de sus miembros se aplauden con chasquido de los dedos, otras donde se ensalza y loa a todo aquel habla. En estas, se afirman y reafirman egos, teorías, planteamientos y especulaciones. No me puedo imaginar a un constructor medieval apaludiendo con los dedos, o ensalzando con adulaciones, cuando un maestro mason ponía una piedra o cerraba un arco. Nos olvidamos de que la Masonería toma sus simbolos de un trabajo manual y que lo primero que debemos aprender es que somos constructores, obreros sociales que, calladamente, trabajan por el bien de la Humanidad.

Discursos, ponencias, presentaciones... ¿Es esta la Paz de los Talleres?. Es , tal vez, este el ambiente sereno donde ha de surgir la reflexión y el encuentro, o un guirigay donde reina el personalismo y la pedantería.

La palabra es plata... Sí, y como tal hay que tomarla.

1 comentario:

Mauricio Javier Campos dijo...

Qué buenos artículos publican.
Un saludo afectuoso.