sábado, 21 de abril de 2012
martes, 17 de abril de 2012
Comprender los símbolos
| Francesco Clemente, Symbolon, 1977 |
Hay dos formas de comprender los símbolos: de forma convencional o
intencional y de forma esencial.
La primera de ella se manifiesta cuando
en el símbolo el sentido moral o espiritual aparece como añadido, no se
justifica inmediatamente por la naturaleza del objeto que es su primer
término, no convence apenas porque se ve intercambiable. En la segunda
forma de comprender los símbolos, la esencial, lo anterior es imposible,
pues el simbolismo auténtico o esencial se define justamente por ese
vínculo íntimo e indisoluble entre el objeto material y su significado
espiritual, análogo al de la realidad visible con la invisible, a la del
cuerpo con el alma, unión que se percibe como un todo orgánico fruto de
la síntesis instantánea de conocimiento e intuición. El simbolismo así
entendido, como esencial, no hace más que explicitar una realidad
espiritual que de forma implícita ya existe en el objeto.
Percibir los
símbolos de forma esencial hoy en día tropieza con nuestra mente, que no
se encuentra preparada para captar esas imágenes, esas representaciones
cosmológicas. Nuestra mente hoy percibe el mundo como un conglomerado
de fenómenos, no como un organismo armonioso y jerarquizado, se percibe
cuantitativamente: como fuerza y materia produciendo los fenómenos, y no
existe, pues, una clave del mundo. Si consiguiéramos entrar en la
concepción cualitativa, consideraríamos menos los fenómenos y las
fuerzas materiales y más la estructura interna del mundo, su
arquitectura espiritual, la unidad espiritual que une las partes del
universo, de forma que descubriríamos, primero, analogías y
correspondencias entre esas partes y, a continuación, la unión de las
partes con el todo.
El Templo y la simbología que encierra en su
interior trata de extraernos del mundo sensible para llevarnos al mundo
inteligible. No podemos olvidar la Teoría de las Ideas de Platón que
afirma que existen entidades inmateriales, absolutas, inmutables y
universales independientes del mundo físico: la Justicia, la Bondad, el
Hombre en sí…, las entidades y proporciones matemáticas en sí mismas… de
ellas derivan su ser todo lo justo, lo bueno, el Hombre, todo lo
armónico y proporcionado que hay en el mundo físico. Recordemos que para
Platón idea no era una construcción mental de un objeto sin existencia
fuera de la mente que los concibe, sino que se trata de realidades, de
las únicas realidades en sentido pleno ya que lo que de realidad hay en
el mundo físico deriva precisamente de ellas. El conocimiento
intelectual es irreductible al conocimiento proporcionado por los
sentidos, ya que estos no son capaces de captar las estructuras
matemáticas, las esencias intangibles que sólo puede captar la razón. La
razón atiende al carácter y existencia absoluta de las ideas, por el
contrario, el conocimiento sensitivo atiende a la mutabilidad y poca
consistencia del mundo físico.
Por ello, qué más me da que esos símbolos sean utilizados por otras religiones que pretenden apropiarse de ellos. Para mí son lo que son una vez que los he examinado. Que cada uno les exprima su significado.
He dicho
Rafael
sábado, 14 de abril de 2012
El arte del movimiento
Minutos antes de iniciar la Tenida, las Hermanas y Hermanos que van llegando al Taller realizan, ya en esos instantes, unos movimientos determinados:
Los
Aprendices, orientados por el Maestro de Ceremonias o algún otro Maestro,
comienzan a decorar la Logia: movimientos, lentos y casi tímidos pero
no exentos de gran respeto por el lugar y momento.
el Venerable MaestroV.·.M.·.,el Orador y el Secretario se mueven de un lado a otro colocando y revisando que
todo esté conforme al ritual y Grado en que se desarrollará la Tenida.
A veces, un toque casi inapreciable para el resto de los allí presentes, encamina a un Aprendiz junto al Gran Experto para pasar un pequeño examen sobre sus conocimiento del grado.
La familia va llegando, los visitantes, ilustres mandatarios a los que se les recibirá de manera especial y como prescribe el ritual …todos se saludan fraternalmente, no existen diferencias a pesar de los diferentes grados y calidades de cada cual, se mueven de allá para acá
para ir, cada vez más, acercándose al lugar preciso para entrar en el Taller.
Ahora, todo se detiene unos instantes, hay que prepararse para dejar
fuera los "metales", el ruido del mundo profano -el exterior- y prepararse para el ritual que comenzará en breves
instantes.
De nuevo, comienza el movimiento, que ya no cesará hasta que, finalizada la Tenida y el Ágape, nos volvamos a despedir de manera fraternal.
Es especial la manera en que debemos movernos en Logia: requiere
conocimiento, atención, precisión y método. Y, desde mi punto de vista,
exige algo más: observancia del ritual, concentración del instante que
se está viviendo, voluntad de mejora y perseverancia para conseguirlo.
Andar, caminar o pasear, movimientos todos ellos. Traslaciones de un lugar a otro. Sin embargo,
algo les diferencia: LA CADENCIA, el ritmo, el tempus. El Andar en
Logia recoge estos rasgos, a los que añado otros elementos que,
asimismo, percibo:
FIGURA:
cada uno de los miembros del taller representa mucho más que un individuo transitando
por un espacio. Forma parte de una fraternidad, una parte de la misma se
encuentra en ese mismo espacio. Su cuerpo, se irá adaptando a diversos
rituales y le supondrán adaptarse a un lugar adecuado y no otro.
FIGURA Y MOVIMIENTO:, porque como ser vivo, es en sí mismo cambio y adaptación permanente. Por lo cual, alterará movimientos y pausas, teniendo, ambos, sus propios significados.
FIGURA, MOVIMIENTO Y ESPACIO, o mejor dicho, espacios, unos finitos, concretos, medibles y observables, superficies y volúmenes para llevar a cabo trabajos operativos o especulativos. Y otros, infinitos, tantos como
pensamientos y reflexiones se producen. Andarlos y recorrerlos se
llevará a cabo con la libertad y el tiempo que cada uno se otorgue (o se permita).
FIGURA, MOVIMIENTO, ESPACIO Y TIEMPO y ritmo y sincronía; antes y después; aquí y allá; uno, varios, todos o ninguno. Así, como en la construcción de un edificio o una catedral: medida, orden y precisión para la “actuación” de cada oficio, cada piedra, cada elemento de unión o fraguado: lo justo y adecuado – en el momento preciso – en la cantidad requerida: TODO EN SU JUSTA MEDIDA.
FIGURA, MOVIMIENTO, ESPACIO, TEMPO, RITUAL Y PRECISIÓN: Todo lo que se realiza en la Tenida forma parte de un ritual. El desplazarse por la Logia TAMBIÉN.
Andar conforme las normas marcadas, realizarlo en el sentido correcto, comenzar por el pié que marque el rito. Dar el número de pasos o hacer la escuadra en el lugar y forma establecida, todos son símbolos.
Para
los aprendices, no olvidemos que el aprendizaje vicario comienza desde
el instante en que se recibe la luz. Lo que vemos, escuchamos,
percibimos…será lo que vayamos interiorizando, aprendiendo o utilizando
para la reflexión. La puesta al orden, los movimientos y palabras de los
Oficiales de la Logia, el deambular por el Templo del Maestro de Ceremonias;
el dónde, cómo y con qué ritmo realiza las escuadras con sus pies. La
“danza” sincronizada (o no) que ejecuta en los acompañamientos a los
sitiales correspondientes…Los propios rituales, que implican en si
mismos movimiento (instalación de las Tres Grandes Luces, descubrimiento
del Cuadro de Logia, ofrecimiento de los sacos de proposiciones…entre
otros movimientos). Todo es rito y símbolo.
La figura, el movimiento, el espacio, el tiempo, el ritual, el ritmo y la cadencia…en definitiva, el fondo y la forma. TODO forma parte del modelado. Es imprescindible asumir la importancia que tienen las palabras pronunciadas por el 1º Vigilante el día de la Iniciación: “Aquí, todo es símbolo”. SÍ; Y el andar en Logia es SÍMBOLO Y ARTE también. No lo olvidemos jamás ninguno de los que construimos el Templo al Progreso de la Humanidad.
He dicho.
Candela
martes, 10 de abril de 2012
Julieta Lanteri - La mujer librepensadora
Por Mauricio Javier Campos
Julieta Lanteri nació
en Italia en 1873. Pocos años después se estableció en Argentina, donde
cursó sus estudios, obteniendo los títulos de farmacéutica y médica. En
1906 participó en el Congreso Internacional del Libre Pensamiento.
En 1910 propició y participó en el Primer Congreso Internacional de la Mujer, junto a otras destacadas personalidades como Belén de Sárraga, masona española y dirigente de la Federación Argentina de El Derecho Humano.
En 1913, Lanteri organizó el Primer Congreso del Niño. En 1918 fundó y presidió el Partido Feminista Nacional. En 1919 fue candidata a diputada. Fue la primera mujer que sufragó en Sudamérica en las elecciones municipales de Buenos Aires en 1911, ocasionándole problemas, ya que después de esto, el voto femenino fue prohibido por las autoridades. Cultivó la amistad de numerosos dirigentes políticos, socialistas y masones, tales como Alfredo Palacios y José Ingenieros.
Murió en 1932, atropellada por un automóvil. Hasta el día de hoy se sospecha que fue asesinada.
"La mujer librepensadora" es el texto de una conferencia dictada por Julieta Lanteri en la Logia 12 de Octubre. Dicha Logia integró los Talleres de la Gran Logia Filial Hispano-Argentina bajo los auspicios del Grande Oriente Español en suelo nacional. Luego, junto a los otros Talleres del GOE, constituyó la Gran Logia Nacional Argentina (1926-1932). Luis Salessi (1878-1959), Gran Maestre de esta última Gran Logia entre en 1926 y 1929, recopiló un conjunto de textos, sin fecha de edición, entre los cuales está incluída esta conferencia.
![]() |
| Julieta Lanteri emitiendo su voto |
La mujer librepensadora
"Señores:
Lejos de mi el pensamiento de buscar vuestro aplauso, traigo a esta hermosa reunión un gajo de mi ilusión femenina, llena del perfume de mi alma libre de todo prejuicio, de todo dogma, de toda social esclavitud.
Vengo a hablar a esta reunión porque sé que muchas almas de mujer me escucharán y su generosidad y bondad es tan grande, que el eco simpático que mis palabras produzcan al chocar con ellas inundará mi corazón de gozo.
Almas de mujer, tiernas, buenas, sensibles, llenas de ilusiones, de ternuras, de sublime amor.
Cuerpos que las cobijan, frescos y sonrosados, llenos de encantos y suaves fragancias, cáliz hermoso que guarda la flor más bella de la creación.
La luz que de sus ojos se desprende ilumina el sendero de la humana vida y hace llevaderos todos los trabajos, todos los pesares.
Sus amorosos brazos cobijan al hombre desde que nace a la vida.
Su seno fecundo crea la misma vida, y en el dulce néctar donde encuentra su primer alimento, sorbe el hombre todo el infinito amor que la madre siente por él.
Las horas y los días más hermosos de su vida, son para la mujer aquellos en los que se da toda para los demás, empezando por dar su galana juventud a la mirada del codicioso de sus hechizos y de sus encantos, sea él bueno o malo. Ella no ve ni la maldad ni la bondad ni el cálculo. Ella solo siente la primavera de su vida en todo lo que la rodea.
El amor es su norte, su estrella polar. Tiene la intuición de que ella misma es el amor, es la vida.
Ella es la fuente de la vida.
Entrega su cuerpo delicado, todas las ingenuidades de su alma, todas sus esperanzas al compañero de humanidad y de vida que la hará fecunda, y que velará su maternidad y traerá pan y caricias al dulce hogar.
Para ella guarda la naturaleza el secreto misterioso de la creación de un ser que será ella misma, el brote nuevo, la última creación del hogar.
Para ella guarda la naturaleza, en su ser la acumula, la fuerza creadora que generará los mundos, y la alimenta con su amor, con su amor la envuelve, la circunda porque ella es amor.
Y el amor es el dolor con que la mujer entrega su fruto al mundo, que la vincula con la evolución y con la cadena de la vida.
Y siempre para los demás, cuida y ama al hijo, al esposo, al hogar.
Su vida se desliza entre el trabajo y la abnegación.
¿Pone siempre el varón, a su alcance, la ternura y las comodidades que ella y las vidas que ha creado necesitan?
¿Siente siempre el varón la veneración que debe inspirar el tabernáculo sacrosanto que guarda la hostia sagrada en que el espíritu supremo de la vida ha tomado forma?
¿Puede el varón apreciar la florcita inmaculada de la ingenua y cándida niña que le brinda tesoros infinitos de ternura y amor?
¿Sabe la mujer misma lo que ella vale, lo que ella es?
Jamás la luz se conoció a sí misma, las tinieblas a su contacto dejan de ser tinieblas.
En el oscuro fondo del alma masculina no siempre puede penetrar la luz. El rayo luminoso a menudo se desvía y la quebrada reemplaza la recta. El alma masculina es densa, menos sutil, menos etérea que la femenina. Pesa más, la gravedad puede más en ella. Vibra menos y responde a menor número de vibraciones.
Las vibraciones más generosas los atraen y la sensualidad es su primera manifestación. En segundo lugar el varón ama la tierra más que a sí mismo y la ama concientemente, la desea y quiere hacerla suya; todo es capaz de dejarlo perecer, de matar también es capaz, antes que entregarla.
La vida entera puede un varón emplearla en acumular riquezas que tal vez no producen ningún bienestar ni a él ni a los suyos y solo beneficiará a sus herederos, y al mismo tiempo no apreciar ni un solo momento a la mujer que tiene a su lado, a las vidas que de ellos surgen, se crean y desarrollan.
El pensamiento vuela bajo, tan bajo como ave de corral, solo ve la cáscara y no percibe la eflorescencia, el perfume de la humana flor, ni siquiera ve la luz que amorosa besa esa tierra.
La sensualidad y el interés es el móvil que guía sus pasos. Hasta la conservación de la especie es para él menos consciente que la conservación de su propiedad.
El varón que así siente, y que inútil es negarlo, constituye la inmensa mayoría de hoy, y la totalidad en el pasado nunca fue capaz de apreciar a la mujer en su justo valer. Él no pudo comprender sino aquellas cosas que tenía en sí mismo: su sensualidad y su interés; y la magnífica belleza todo altruismo, todo amor, del alma femenina, queda siendo para él menos que un misterio, pues nunca pudo vislumbrarla.
Jamás la luz se conoció a sí misma, así le pasó a la mujer. El patrón de la tierra la hizo su sierva y fue su amo. Quedó subyugada y con ella sus hijos. Todos tuvieron patrón, como patrón tuvo también la bestia de trabajo y hasta el jilguero inocente, porque el egoísmo y el interés llevaron al varón hasta hacerse dueño del pájaro y le construyó una jaula.
Nada pudo saciarlo. Dueño de la mujer se hizo dueño de su prole, de su legítima propiedad, del fruto de su vientre, de su hijo, carne de su carne que es ella misma. Le puso su sello, le dio su nombre.
Obligó a la mujer a la pasividad más completa haciéndole producir los frutos que él quisiera, y cuando el fruto era hembra, como esta no podía arar la tierra la maldecía al nacer y la destinaba a la vulgar reproducción como a la ternera de su corral.
De vez en cuando una revelación divina mostrábales el azul del cielo y marcábales líneas de conducta, y de la tierra bruta surgían los amos que marcaban límites que creaban e imponían las leyes.
La mujer no podía crearlas, su código es amor y amor es su ley. Mas la sierva como el amo tuvo leyes.
La propiedad del hijo le fue negada, la propiedad de la tierra nunca la tuvo, ¿qué le acordaron a la mujer?
Los años han ido acumulándose unos sobre los otros, el último es el presente, y en este presente la mujer, el foco luminoso que no se conoce a sí misma continúa amarrada a la cadena que el amo le pusiera, le da los hijos que él quiere, sufre las leyes que él le impuso, come el pan que él quiere darle, vive donde él quiere que viva; se prostituye para que la bestia no asalte la propiedad ajena, esconde su propio nombre y tolera que la llamen el sexo débil. ¡Pobre la mujer! ¡Pobre la mujer! ¿Llegará el día en que la luz sabrá que ella es luz?
¿Llegará un día esta humanidad a comprender que la tiniebla, al acercarse a la luz, deja de ser tiniebla?
Una esperanza empieza a brillar en el oscuro horizonte. La conciencia de su valer empieza a despertar en la mujer, en distintas partes del campo se ven las fogatas. En suelo Sudamericano también, donde nunca alcanzaron los resplandores del norte, la mujer levanta su bandera que tiene los colores del librepensamiento. Ella no quier ser patrona, ni admite amos. Para ella todos son iguales, todos son uno en la raza y en la especie, porque ella es la madre de todos. Para ella no existe la propiedad, ni quiere matar para conservarla, la tierra entera es su patria. La fuerza que creó los mundos y que ella guarda en su seno inmaculado le grita fuerte a su entendimiento que la voluntad del hombre es la misma que creara los cosmos, y que él es Dios mismo. No envilece al compañero pues sabe guardar el límite de su derecho; y la luz conoce qué es la luz, pues sabe gritar: Mi ley es amor".
Referencias
Wikipedia; Revista Todo es Historia, Año XVI, Agosto de 1982, Nº 183; Ex Libris, Luis Salessi.
"Señores:
Lejos de mi el pensamiento de buscar vuestro aplauso, traigo a esta hermosa reunión un gajo de mi ilusión femenina, llena del perfume de mi alma libre de todo prejuicio, de todo dogma, de toda social esclavitud.
Vengo a hablar a esta reunión porque sé que muchas almas de mujer me escucharán y su generosidad y bondad es tan grande, que el eco simpático que mis palabras produzcan al chocar con ellas inundará mi corazón de gozo.
Almas de mujer, tiernas, buenas, sensibles, llenas de ilusiones, de ternuras, de sublime amor.
Cuerpos que las cobijan, frescos y sonrosados, llenos de encantos y suaves fragancias, cáliz hermoso que guarda la flor más bella de la creación.
La luz que de sus ojos se desprende ilumina el sendero de la humana vida y hace llevaderos todos los trabajos, todos los pesares.
Sus amorosos brazos cobijan al hombre desde que nace a la vida.
Su seno fecundo crea la misma vida, y en el dulce néctar donde encuentra su primer alimento, sorbe el hombre todo el infinito amor que la madre siente por él.
Las horas y los días más hermosos de su vida, son para la mujer aquellos en los que se da toda para los demás, empezando por dar su galana juventud a la mirada del codicioso de sus hechizos y de sus encantos, sea él bueno o malo. Ella no ve ni la maldad ni la bondad ni el cálculo. Ella solo siente la primavera de su vida en todo lo que la rodea.
El amor es su norte, su estrella polar. Tiene la intuición de que ella misma es el amor, es la vida.
Ella es la fuente de la vida.
Entrega su cuerpo delicado, todas las ingenuidades de su alma, todas sus esperanzas al compañero de humanidad y de vida que la hará fecunda, y que velará su maternidad y traerá pan y caricias al dulce hogar.
Para ella guarda la naturaleza el secreto misterioso de la creación de un ser que será ella misma, el brote nuevo, la última creación del hogar.
Para ella guarda la naturaleza, en su ser la acumula, la fuerza creadora que generará los mundos, y la alimenta con su amor, con su amor la envuelve, la circunda porque ella es amor.
Y el amor es el dolor con que la mujer entrega su fruto al mundo, que la vincula con la evolución y con la cadena de la vida.
Y siempre para los demás, cuida y ama al hijo, al esposo, al hogar.
Su vida se desliza entre el trabajo y la abnegación.
¿Pone siempre el varón, a su alcance, la ternura y las comodidades que ella y las vidas que ha creado necesitan?
¿Siente siempre el varón la veneración que debe inspirar el tabernáculo sacrosanto que guarda la hostia sagrada en que el espíritu supremo de la vida ha tomado forma?
¿Puede el varón apreciar la florcita inmaculada de la ingenua y cándida niña que le brinda tesoros infinitos de ternura y amor?
¿Sabe la mujer misma lo que ella vale, lo que ella es?
Jamás la luz se conoció a sí misma, las tinieblas a su contacto dejan de ser tinieblas.
En el oscuro fondo del alma masculina no siempre puede penetrar la luz. El rayo luminoso a menudo se desvía y la quebrada reemplaza la recta. El alma masculina es densa, menos sutil, menos etérea que la femenina. Pesa más, la gravedad puede más en ella. Vibra menos y responde a menor número de vibraciones.
Las vibraciones más generosas los atraen y la sensualidad es su primera manifestación. En segundo lugar el varón ama la tierra más que a sí mismo y la ama concientemente, la desea y quiere hacerla suya; todo es capaz de dejarlo perecer, de matar también es capaz, antes que entregarla.
La vida entera puede un varón emplearla en acumular riquezas que tal vez no producen ningún bienestar ni a él ni a los suyos y solo beneficiará a sus herederos, y al mismo tiempo no apreciar ni un solo momento a la mujer que tiene a su lado, a las vidas que de ellos surgen, se crean y desarrollan.
El pensamiento vuela bajo, tan bajo como ave de corral, solo ve la cáscara y no percibe la eflorescencia, el perfume de la humana flor, ni siquiera ve la luz que amorosa besa esa tierra.
La sensualidad y el interés es el móvil que guía sus pasos. Hasta la conservación de la especie es para él menos consciente que la conservación de su propiedad.
El varón que así siente, y que inútil es negarlo, constituye la inmensa mayoría de hoy, y la totalidad en el pasado nunca fue capaz de apreciar a la mujer en su justo valer. Él no pudo comprender sino aquellas cosas que tenía en sí mismo: su sensualidad y su interés; y la magnífica belleza todo altruismo, todo amor, del alma femenina, queda siendo para él menos que un misterio, pues nunca pudo vislumbrarla.
Jamás la luz se conoció a sí misma, así le pasó a la mujer. El patrón de la tierra la hizo su sierva y fue su amo. Quedó subyugada y con ella sus hijos. Todos tuvieron patrón, como patrón tuvo también la bestia de trabajo y hasta el jilguero inocente, porque el egoísmo y el interés llevaron al varón hasta hacerse dueño del pájaro y le construyó una jaula.
Nada pudo saciarlo. Dueño de la mujer se hizo dueño de su prole, de su legítima propiedad, del fruto de su vientre, de su hijo, carne de su carne que es ella misma. Le puso su sello, le dio su nombre.
Obligó a la mujer a la pasividad más completa haciéndole producir los frutos que él quisiera, y cuando el fruto era hembra, como esta no podía arar la tierra la maldecía al nacer y la destinaba a la vulgar reproducción como a la ternera de su corral.
De vez en cuando una revelación divina mostrábales el azul del cielo y marcábales líneas de conducta, y de la tierra bruta surgían los amos que marcaban límites que creaban e imponían las leyes.
La mujer no podía crearlas, su código es amor y amor es su ley. Mas la sierva como el amo tuvo leyes.
La propiedad del hijo le fue negada, la propiedad de la tierra nunca la tuvo, ¿qué le acordaron a la mujer?
Los años han ido acumulándose unos sobre los otros, el último es el presente, y en este presente la mujer, el foco luminoso que no se conoce a sí misma continúa amarrada a la cadena que el amo le pusiera, le da los hijos que él quiere, sufre las leyes que él le impuso, come el pan que él quiere darle, vive donde él quiere que viva; se prostituye para que la bestia no asalte la propiedad ajena, esconde su propio nombre y tolera que la llamen el sexo débil. ¡Pobre la mujer! ¡Pobre la mujer! ¿Llegará el día en que la luz sabrá que ella es luz?
¿Llegará un día esta humanidad a comprender que la tiniebla, al acercarse a la luz, deja de ser tiniebla?
Una esperanza empieza a brillar en el oscuro horizonte. La conciencia de su valer empieza a despertar en la mujer, en distintas partes del campo se ven las fogatas. En suelo Sudamericano también, donde nunca alcanzaron los resplandores del norte, la mujer levanta su bandera que tiene los colores del librepensamiento. Ella no quier ser patrona, ni admite amos. Para ella todos son iguales, todos son uno en la raza y en la especie, porque ella es la madre de todos. Para ella no existe la propiedad, ni quiere matar para conservarla, la tierra entera es su patria. La fuerza que creó los mundos y que ella guarda en su seno inmaculado le grita fuerte a su entendimiento que la voluntad del hombre es la misma que creara los cosmos, y que él es Dios mismo. No envilece al compañero pues sabe guardar el límite de su derecho; y la luz conoce qué es la luz, pues sabe gritar: Mi ley es amor".
Referencias
Wikipedia; Revista Todo es Historia, Año XVI, Agosto de 1982, Nº 183; Ex Libris, Luis Salessi.
viernes, 6 de abril de 2012
El artesano del software
«El artesano desarrolla un cierto tipo de conocimiento sobre su trabajo que le lleva a producir sus propios frutos, a estar presente o atento a lo que ocurre. El artesano aprende que en el trabajo suele existir una joya escondida bajo la superficie que la emoción del trabajo hace salir a flote, y que existe una única forma de descubrirla: practicar la artesanía de forma consciente e intentando ser lo más eficaz posible. Realizarse mediante el trabajo. Pulir y pulir, hecho desde el fondo del corazón. Sabiendo que no existe forma de saber cuándo la joya aparecerá, pero confiando en el trabajo personal. En un momento dado y cuando menos se espera, ¡la joya aparece! Y de hecho, así es. Así el artesano es aquella persona que ha alcanzado una etapa de su desarrollo en la que se halla contento con el trabajo, a sabiendas de que solamente si está metido en la faena la joya se manifestará tal cual es y se podrá relacionar plenamente consigo mismo, con su propio corazón y cerebro.»
"El mito del emprendedor", Michael E. Gerber.
Desde finales de los noventa, autores como Pete McBreen, Andy Hunt y Dave Thomas han teorizado sobre la emergencia de un nuevo colectivo gremial vinculado a los valores artesanos: los desarrolladores de software.
Y es por ello que muchos hemos firmado el Manifesto for Software Craftsmanship, un documento que otorga a los ingenieros del Software la capacidad de entender el trabajo de otro modo. Porque la programación es un arte que se obtiene con la práctica operativa y que genera comunidades artesanas con valores comunes a aquellos que comparten los secretos del oficio.
Para un masón este resurgir de las prácticas operativas resulta divertida, sobre todo cuando observamos que hay comunidades que trabajan en proyectos comunes sin más fin que el beneficio social (GNU/Linux, Mozilla Firefox, Wikipedia...). Y es que más allá de las metáforas han surgido los mementos, como el libro Apprenticeship Patterns (Guidance for the Aspiring Software Craftsman).
Y es que aunque nos tachen de antiguos, los masones tenemos mucho de geeks.
Y si no que se lo digan a los chicos de MasonicSoftware.com, que han implementado una aplicación para gestionar la secretaría de la logia (y creo que es de libre descarga, por si alguien quiere tomar nota).
«Not only working software, but also well-crafted software»
He dicho.
Etiquetas:
construcción,
simbolismo
martes, 3 de abril de 2012
Constitución de la Federación Colombiana de Le Droit Humain
El artículo que sigue ha sido tomado del blog "Pido la palabra" del H.·. Iván Herrera Michel, al que agradecemos desde aquí su generosidad al permitirnos utilizar este amplio trabajo dedicado a la Constitución de la Federación colobiana de nuestra Orden
El
día 10 de marzo de este año tuve la honrosa oportunidad de asistir en
el Oriente de Bogotá, a la ceremonia solemne de Consagración de la
Federación Colombiana de la Orden Masónica Mixta Internacional “El Derecho Humano” (OMMI - DH), así como a su posterior Banquete fraternal.
Aunque he sido testigo desde hace más de una década de la calidad de los trabajos de las Logias de la OMMI - DH
en Colombia, gozado de la fraternidad de sus Talleres en otros países y
asistido a su VI Encuentro Latinoamericano hace un par de años, esta
vez la ocasión revistió un particular carácter internacional, histórico y
de esplendor. La Tenida se celebró en un amplio salón decorado para la
ocasión del piso diecisiete del emblemático Hotel Tequendama, en el
Oriente de Bogotá, y contó con la presencia de la Gran Maestra
Internacional, Danielle Juette, el Gran Maestro Internacional Adjunto,
Antonio Ceruelo, los Consejeros de la Orden, María Francoise Passini y
Francois Mettier, los Presidentes de las Federaciones nacionales de
Estados Unidos, Brasil y Austria, y representantes de sus Logias en
Paraguay, Perú y Ecuador. Además de grandes delegados de la Gran Logia
Central de Colombia y de la Federación Colombiana de Logias Masónicas.
Naturalmente, la asistencia de los Hermanos y Hermanas colombianos fue
numerosa y entusiasta.
![]() |
| El M. I. H. Ivan Herrera con la M. I. H. Danielle Juette, G. M. de la Orden |
Y como si fuera poco lo anterior, allí se hicieron presentes la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica – CIMAS -, y la Federación Americana de Supremos del REAA – FASCREAA –,
cuyos representantes viajaron al Oriente de Bogotá, expresamente para
saludar a este nuevo fortalecimiento de la Masonería liberal en nuestro
continente.
Dicho sea de paso, en la OMMI – DH
una Federación es una estructura administrativa del orden nacional que
consta de por lo menos cien miembros activos y cinco Logias. En este
sentido, la jurisdicción colombiana ya había excedido los requisitos por
cuanto a la fecha posee cerca de 150 Masones y Masonas activos que se
reúnen en siete Logias Simbólicas y una de Perfección, conformando al
mismo tiempo el tercer colectivo Masónico del país, después de la Gran
Logia de Colombia (masculina) y la Federación Colombiana de Logias
Masónicas (mixta).
Es innegable que la larga presencia de la OMMI – DH en
América es digna de destacar. Para citar unos pocos ejemplos, en
Brasil posee una Logia que ya cumplió 82 años de labores
ininterrumpidas, a Costa Rica llegó en 1919, y el infatigable estudioso
argentino Mauricio Javier Campos acaba de publicar hace cerca de un mes
un ejemplar del Reglamento de la Federación argentina que data de 1916.
De igual manera, el discurso adogmático y progresista de sus Talleres,
desde Chile hasta Canadá, siempre ha sido de muy buena factura.
![]() |
| Con la GM Danielle Juette, Marie F. Passini, y GM adjunto Antonio Ceruelo |
Por
otra parte, acabada la Ceremonia de Consagración tuve la afortunada
oportunidad de conocer la más reciente publicación de la “Fundación María Deraisme”. Es decir, los libros “La Plomada”, “Viajes” y “Akakia”,
escritos por la ex Presidenta de la Federación belga, Thérèse
Willekens, y traducidos al castellano por Paloma Martínez, Presidenta de
la Federación española, en asocio con Yolanda Alba y María Ángeles
Siemens. Los textos, se pueden obtener en su sitio web: http://www.fmd.es/
Precisamente, y para terminar esta nota, deseo compartir las siguientes líneas copiadas del libro “La Plomada”, que me parecen apropiadas para una buena reflexión:
“(...)” “Lo que aúna en Logia a una serie de seres humanos será, muy esquemáticamente:
- La creencia en la perfectibilidad del ser humano, y en particular en la suya propia.
-
La creencia en la perfectibilidad de las sociedades humanas, acompañada
por la convicción de que los destinos de dichas sociedades pueden ser
modificados por el efecto de las voluntades individuales.
-
Ciertas tendencias al gregarismo que encuentra en la puesta en común de
estas convicciones y creencias un elemento nuevo de tipo afectivo, al
que llamaremos “egregor” (término empleado por los simbolista para
designar la fuerza de cohesión de un grupo humano)
(...) ¡se es Masón en todas partes o no se es en ninguna!”
lunes, 2 de abril de 2012
Tenida fúnebre
El pasado viernes, 30 de marzo, se celebró en Madrid una tenida fúnebre por los miembros de nuestra fraternidad partidos al Oriente Eterno. Esta tenida blanca fue organizada por las logias pertenecientes a las obediencias que forman el Espacio Masónico de España en Madrid, presidiendo el maestro de la logia Arte Real de la GLSE, oficiando miembros de las otras logias y acompañando y sirviendo de anfitrión la logia Reencuentro del GOLA.
En este emotivo acto, las distintas logias recordaron a sus hermanas y hermanos fallecidos, la logia Libertad de El Derecho Humano, decana de la masonería liberal madrileña, presentó un trabajo de su hermana Luz Colombine, en recuerdo del hno. Manuel Treviño, fundador de la primera logia de la Orden Masónica Mixta en España, que reproducimos a continuación.
LA
LUZ
DE
NUESTROS
ESLABONES
Como
aprendiz es
un honor
participar en
este homenaje
a los
hermanos y
hermanas que
han pasado
al Oriente
Eterno y
recordar de
forma especial
a nuestro
hermano fundador
Manuel Treviño
Villa.
Poco
se ha
publicado sobre
nuestro Hermano
Manuel. Nació
en Madrid
en 1865,
hijo de
Antonio y
Raimunda. Director
de la
revista teosófica
Sophia, fue
un profundo
enamorado de
la cultura
egipcia y
autor de
uno de
los primeros
estudios académicos
sobre los
jeroglíficos en
nuestro país.
No
pudo llevar
a cabo
un proyecto
que le
ilusionaba y
que consistía
en traducir
al español
la colección
de textos
alquímicos greco-egipcios
editada por
Marceli Berthelot.
El régimen
franquista apago
la voz
del único
dirigente teósofo
superviviente de
la primera
etapa de
la Sociedad
Teosófica en
España y
miembro fundador
de la
Rama Madrid
en 1893.
Apagaron
la voz
del fundador
de la
primera Federación
española de
la Orden
Masónica Mixta
Internacional El
Derecho Humano.
Quisieron eliminar
por la
fuerza una
cadena de
Unión acabando
con su
primer eslabón.
Apagaron
su voz
con balas,
un 17
de diciembre
de 1939,
cuando Manuel
que contaba
con 74
años fue
fusilado junto
a su
hija Amelia
de 22.
Fue
juzgado y
condenado a
“la última
pena” y
en consecuencia
asesinado por
Masón y
por ser
“…rojísimo y
mala persona
en todos
los conceptos…”.
El sumario
de 1946,
fue sobreseído
dado que
ya había
sido ejecutado
en 1939.
Le mataron
por pedir:
Libertad, Igualdad,
Fraternidad
Apagaron
su voz,
pero no
podrán apagar
sus ideas.
Las balas
rompieron violentamente
un precioso
eslabón de
la cadena,
pero ni
entonces, ni
ahora, ni
nunca, la
violencia podrá
evitar que
la cadena
continúe unida.
Nos arrebataron
a Manuel
y otros
hermanos y
hermanas, pero
otros eslabones-aprendices
nos añadimos
a la
cadena en
unión.
Apagaron
su voz,
y sus
restos mortales
descansan discretamente
en una
sepultura del
Cementerio de
la Almudena,
(al que
yo prefiero
seguir llamándolo
cementerio del
Este), sin
lapida solo
tierra, aunque
ahora ya
tiene inscrito
su nombre.
Y Permitirme
que en
este punto
amplié este
homenaje a
la memoria
de todos
los hermanos
y hermanas
a los
que les
arrebataron la
vida pretendiendo
acabar con
sus ideas,
especialmente la
de aquellos
y aquellas
que fueron
asesinados y
ocultados en
cunetas o
fosas comunes,
impidiendo así
que sus
familiares y
hermanos cerráramos
el duelo,
les quisieron
borrar, pero
ocultando su
cuerpo no
ocultan su
delito. Apagaron
sus voces
pero no
podrán con
las ideas.
Apagaron
sus voces
terrenales, pero
no sus
enseñanzas, ni
sus ejemplos
ni sus
palabras. Hoy
esta aprendiz,
uno de
los últimos
eslabones añadido
a la
cadena, le
pone voz
al Hermano
Manuel:
Él
dijo:
“¿Podrá
progresar la humanidad si continua rindiendo culto a la personalidad
dejándose atar por los prejuicios y procediendo con intolerancia?
Ciertamente los días que se acercan no serán de luz y Paz, si nos
aferramos a lo ilusorio o si adormecemos nuestra mente no queriendo
ver e indagar.
Acordémonos
siempre
que
nuestra
consigna
es
la
Paz;
nuestro
objetivo
es
la
Verdad,
y
nuestro
medio
la
Tolerancia.”
Manuel
Treviño
y
Villa.-
Conferencia
sobre
la
Tolerancia.-
octubre
de
1912
Apagaron
con un
brusco soplido
la luz
terrenal del
Hermano Manuel,
se apagaron
las llamas
de Sergio,
Roger y
Kefas; cambiara
el escenario,
cambiaran los
eslabones, pero
la cadena
seguirá fuertemente
unida y
creciendo. Los
Hermanos y
las Hermanas
marcharemos al
Valle del
Eterno Oriente
pero quedara
nuestra Luz
y nuestra
Piedra, eslabón
imprescindible en
nuestra bella
construcción.
He dicho
Luz
Colombine
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