domingo, 28 de octubre de 2012

Martha Craven Nussbaum



Desde este blog, queremos felicitar a la prestigiosa filósofa neoyorquina Martha C. Nussbaum, sobre quien ha recaído el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales de este año.

Poseedora de un enfoque innovador, sustentado en su formidable formación clásica (helenista erudita), con una extensa obra ensayística y con un abanico de intereses muy amplio (el amor, la compasión, la justicia social, la educación, los sentimientos, la libertad, la cultura, la política, etc.), especialista en los grandes clásicos de la filosofía griega como Aristóteles y Platón, es una firme defensora de la enseñanza de las Humanidades. 

En su libro El cultivo de la humanidad: una defensa clásica de la reforma en la educación liberal (Paidós ibérica, 2005), aboga por la enseñanza humanística como una forma de aprender a pensar de forma rigurosa y crítica y de impulsar los valores éticos universales que ella propugna.

Defensora de una ciudadanía mundial, apuesta por el cosmopolitismo socrático ("Yo soy un ciudadano, no de Atenas o Grecia, sino del mundo", como algo imprescindible para valorar la diversidad humana. Nussbaum piensa en nosotros mismos como una serie de círculos concéntricos, siendo el mayor de todos el de la Humanidad. Así, en su libro Los límites del patriotismo: identidad, pertenencia y "ciudadanía mundial" (Paidós ibérica, 1999), la tarea del cosmopolita consistiría en “atraer estos círculos hacia el centro” para que toda la humanidad nos sea tan familiar como nuestros compatriotas.

Su enfoque holístico la ha llevado a colaborar durante los últimos 25 años con el premio nobel de economía Amartya Sen, en la elaboración y el perfeccionamiento de un modelo alternativo de evaluación del desarrollo humano: el llamado «enfoque de las capacidades». En su libro Crear capacidades: propuesta para el desarrollo humano (Paidós ibérica, 2012), distingue entre el avance económico de un país que refleja el PIB y el progreso en educación y desarrollo de sus ciudadanos, para analizar de una manera más realista, y socialmente más justa, los factores que afectan a la calidad de la vida de una persona. Capacidades que debe definir cada comunidad de acuerdo con sus fines específicos. Nussbaum reniega del concepto contractualista del ciudadano, según la cual los seres humanos se unen exclusivamente por la búsqueda del beneficio mutuo. Según Nussbaum, alguien se percibe como ciudadano merecedor de un trato digno, por el sólo hecho de formar parte de la especie humana.

Como comentamos en este mismo blog hace algo más de un año (Un ¿nuevo? paradigma), no podemos por menos resaltar la vigencia de las palabras del H.·. Georges Martin, fundador de nuestra Orden: "La Francmasonería Mixta no se trata de un nuevo culto sino de una filosofía humanista que pretende impregnar sus valores en el terreno social. El Derecho Humano, la paz entre los pueblos de toda la tierra, la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad: he ahí los preceptos de la Francmasonería Mixta que darán a luz a la justicia, la tolerancia y la solidaridad”.
Hermano Franklin