lunes, 2 de abril de 2012

Tenida fúnebre



El pasado viernes, 30 de marzo, se celebró en Madrid una tenida fúnebre por los miembros de nuestra fraternidad partidos al Oriente Eterno. Esta tenida  blanca fue organizada por las logias pertenecientes a las obediencias que forman el Espacio Masónico de España en Madrid, presidiendo el maestro de la logia Arte Real de la GLSE, oficiando miembros de las otras logias y acompañando y sirviendo de anfitrión la logia Reencuentro del GOLA.

En este emotivo acto, las distintas logias recordaron a sus hermanas y hermanos fallecidos, la  logia Libertad de El Derecho Humano, decana de la masonería liberal madrileña, presentó un trabajo de su hermana Luz Colombine, en recuerdo del hno. Manuel Treviño, fundador de la primera logia de la Orden Masónica Mixta en España, que reproducimos a continuación.   


LA LUZ DE NUESTROS ESLABONES

Como aprendiz es un honor participar en este homenaje a los hermanos y hermanas que han pasado al Oriente Eterno y recordar de forma especial a nuestro hermano fundador Manuel Treviño Villa.
 
Poco se ha publicado sobre nuestro Hermano Manuel. Nació en Madrid en 1865, hijo de Antonio y Raimunda. Director de la revista teosófica Sophia, fue un profundo enamorado de la cultura egipcia y autor de uno de los primeros estudios académicos sobre los jeroglíficos en nuestro país.

No pudo llevar a cabo un proyecto que le ilusionaba y que consistía en traducir al español la colección de textos alquímicos greco-egipcios editada por Marceli Berthelot. El régimen franquista apago la voz del único dirigente teósofo superviviente de la primera etapa de la Sociedad Teosófica en España y miembro fundador de la Rama Madrid en 1893.

Apagaron la voz del fundador de la primera Federación española de la Orden Masónica Mixta Internacional El Derecho Humano. Quisieron eliminar por la fuerza una cadena de Unión acabando con su primer eslabón.

Apagaron su voz con balas, un 17 de diciembre de 1939, cuando Manuel que contaba con 74 años fue fusilado junto a su hija Amelia de 22.

Fue juzgado y condenado ala última penay en consecuencia asesinado por Masón y por ser “…rojísimo y mala persona en todos los conceptos…”. El sumario de 1946, fue sobreseído dado que ya había sido ejecutado en 1939. Le mataron por pedir: Libertad, Igualdad, Fraternidad

Apagaron su voz, pero no podrán apagar sus ideas. Las balas rompieron violentamente un precioso eslabón de la cadena, pero ni entonces, ni ahora, ni nunca, la violencia podrá evitar que la cadena continúe unida. Nos arrebataron a Manuel y otros hermanos y hermanas, pero otros eslabones-aprendices nos añadimos a la cadena en unión.

Apagaron su voz, y sus restos mortales descansan discretamente en una  
sepultura del Cementerio de la Almudena, (al que yo prefiero seguir llamándolo cementerio del Este), sin lapida solo tierra, aunque ahora ya tiene inscrito su nombre. Y Permitirme que en este punto amplié este homenaje a la memoria de todos los hermanos y hermanas a los que les arrebataron la vida pretendiendo acabar con sus ideas, especialmente la de aquellos y aquellas que fueron asesinados y ocultados en cunetas o fosas comunes, impidiendo así que sus familiares y hermanos cerráramos el duelo, les quisieron borrar, pero ocultando su cuerpo no ocultan su delito. Apagaron sus voces pero no podrán con las ideas.

Apagaron sus voces terrenales, pero no sus enseñanzas, ni sus ejemplos ni sus palabras. Hoy esta aprendiz, uno de los últimos eslabones añadido a la cadena, le pone voz al Hermano Manuel:

Él dijo:
¿Podrá progresar la humanidad si continua rindiendo culto a la personalidad dejándose atar por los prejuicios y procediendo con intolerancia? Ciertamente los días que se acercan no serán de luz y Paz, si nos aferramos a lo ilusorio o si adormecemos nuestra mente no queriendo ver e indagar.
Acordémonos siempre que nuestra consigna es la Paz; nuestro objetivo es la Verdad, y nuestro medio la Tolerancia.

Manuel Treviño y Villa.- Conferencia sobre la Tolerancia.- octubre de 1912

Apagaron con un brusco soplido la luz terrenal del Hermano Manuel, se apagaron las llamas de Sergio, Roger y Kefas; cambiara el escenario, cambiaran los eslabones, pero la cadena seguirá fuertemente unida y creciendo. Los Hermanos y las Hermanas marcharemos al Valle del Eterno Oriente pero quedara nuestra Luz y nuestra Piedra, eslabón imprescindible en nuestra bella construcción.

He dicho
Luz Colombine