martes, 3 de abril de 2012

Constitución de la Federación Colombiana de Le Droit Humain

El artículo que sigue ha sido tomado del blog "Pido la palabra" del H.·. Iván Herrera Michel, al que agradecemos desde aquí su generosidad al permitirnos utilizar este amplio trabajo dedicado a la Constitución de la Federación colobiana de nuestra Orden
 
El día 10 de marzo de este año tuve la honrosa oportunidad de asistir en el Oriente de Bogotá, a la ceremonia solemne de Consagración de la Federación Colombiana de la Orden Masónica Mixta Internacional “El Derecho Humano” (OMMI - DH), así como a su posterior Banquete fraternal.

Aunque he sido testigo desde hace más de una década de la calidad de los trabajos de las Logias de la OMMI - DH en Colombia, gozado de la fraternidad de sus Talleres en otros países y asistido a su VI Encuentro Latinoamericano hace un par de años, esta vez la ocasión revistió un particular carácter internacional, histórico y de esplendor. La Tenida se celebró en un amplio salón decorado para la ocasión del piso diecisiete del emblemático Hotel Tequendama, en el Oriente de Bogotá, y contó con la presencia de la Gran Maestra Internacional, Danielle Juette, el Gran Maestro Internacional Adjunto, Antonio Ceruelo, los Consejeros de la Orden, María Francoise Passini y Francois Mettier, los Presidentes de las Federaciones nacionales de Estados Unidos, Brasil y Austria, y representantes de sus Logias en Paraguay, Perú y Ecuador. Además de grandes delegados de la Gran Logia Central de Colombia y de la Federación Colombiana de Logias Masónicas. Naturalmente, la asistencia de los Hermanos y Hermanas colombianos fue numerosa y entusiasta.

El M. I. H. Ivan Herrera con la 
M. I. H. Danielle Juette, G. M. de la Orden
Y como si fuera poco lo anterior, allí se hicieron presentes la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica – CIMAS -, y la Federación Americana de Supremos del REAA – FASCREAA –, cuyos representantes viajaron al Oriente de Bogotá, expresamente para saludar a este nuevo fortalecimiento de la Masonería liberal en nuestro continente.

Dicho sea de paso, en la OMMI – DH una Federación es una estructura administrativa del orden nacional que consta de por lo menos cien miembros activos y cinco Logias. En este sentido, la jurisdicción colombiana ya había excedido los requisitos por cuanto a la fecha posee cerca de 150 Masones y Masonas activos que se reúnen en siete Logias Simbólicas y una de Perfección, conformando al mismo tiempo el tercer colectivo Masónico del país, después de la Gran Logia de Colombia (masculina) y la Federación Colombiana de Logias Masónicas (mixta).

Es innegable que la larga presencia de la OMMI – DH en América es digna de destacar. Para citar unos pocos ejemplos, en Brasil posee una Logia que ya cumplió 82 años de labores ininterrumpidas, a Costa Rica llegó en 1919, y el infatigable estudioso argentino Mauricio Javier Campos acaba de publicar hace cerca de un mes un ejemplar del Reglamento de la Federación argentina que data de 1916. De igual manera, el discurso adogmático y progresista de sus Talleres, desde Chile hasta Canadá, siempre ha sido de muy buena factura.

Con la GM Danielle Juette, Marie F. Passini, 
y GM adjunto Antonio Ceruelo
Por otra parte, acabada la Ceremonia de Consagración tuve la afortunada oportunidad de conocer la más reciente publicación de la “Fundación María Deraisme”. Es decir, los libros “La Plomada”, “Viajes” y “Akakia”, escritos por la ex Presidenta de la Federación belga, Thérèse Willekens, y traducidos al castellano por Paloma Martínez, Presidenta de la Federación española, en asocio con Yolanda Alba y María Ángeles Siemens. Los textos, se pueden obtener en su sitio web: http://www.fmd.es/

Precisamente, y para terminar esta nota, deseo compartir las siguientes líneas copiadas del libro “La Plomada”, que me parecen apropiadas para una buena reflexión:

“(...)” “Lo que aúna en Logia a una serie de seres humanos será, muy esquemáticamente:

- La creencia en la perfectibilidad del ser humano, y en particular en la suya propia.

- La creencia en la perfectibilidad de las sociedades humanas, acompañada por la convicción de que los destinos de dichas sociedades pueden ser modificados por el efecto de las voluntades individuales.

- Ciertas tendencias al gregarismo que encuentra en la puesta en común de estas convicciones y creencias un elemento nuevo de tipo afectivo, al que llamaremos “egregor” (término empleado por los simbolista para designar la fuerza de cohesión de un grupo humano)

(...) ¡se es Masón en todas partes o no se es en ninguna!”